Envío de catequistas

Actualizado: oct 13

Ritual para el envío - 2020


Este rito se celebra en una misa de diario o dominical, con la presencia de los catequistas de todas las etapas.

MISA Y ENVÍO DE CATEQUISTAS 2020

Monición de entrada

Queridos hermanos en el Señor,

Nos reunimos como Comunidad (parroquial / arciprestal / educativa) ya que por la epidemia no podemos juntarnos como otros años, en una sola celebración diocesana. Dice el Concilio que “las parroquias, distribuidas localmente bajo un pastor que hace las veces de obispo, representan a la Iglesia visible establecida por todo el orbe”.[1] Así pues, en esta misa hacemos presente al Obispo a través de nuestro sacerdote. Es el obispo el que nos envía a transmitir la Palabra en nombre de la Iglesia universal.

Como catequistas asumimos este curso un reto peculiar: testimoniar la fe en medio de las dificultades operativas tan grandes que provoca la pandemia. No hay lugar para el desaliento. Que este curso nosotros seamos causa de alegría y puerta de esperanza para aquellos a los que presentamos la Palabra de Dios como respuesta al misterio de la iniquidad. En Cristo, entregado a la muerte por nuestros pecados, resucitado para nuestra salvación, encontramos la respuesta de Dios a la situación tan penosa que estamos afrontando como sociedad.

Con gozo y esperanza asumimos nuestro compromiso de transmitir la fe cristiana a nuestros hermanos más pequeños y pedimos al Señor que su gracia se derrame con profusión sobre ellos y también sostenga nuestro empeño evangelizador.

Acto penitencial

Tú que nos llamas a la conversión, Señor ten piedad.

Tú que nos das tú perdón y tu fuerza, Cristo ten piedad.

Tú que nos conduces hacia la felicidad verdadera, Señor, ten piedad.

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Se usa el formulario de la Misa por la Evangelización de los pueblos

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Después del silencio con el que concluye la homilía el celebrante introduce el envío con la siguiente monición:


EXHORTACIÓN DEL CELEBRANTE

Queridos hermanos:

Vosotros, catequistas, no actuáis en nombre propio; sino en nombre de la Iglesia que os envía. Vuestra misión consiste en ser testigos del mensaje de Jesús.

Anunciaréis a vuestros catequizandos que Cristo ha muerto por nuestra salvación y que resucitado, vive con nosotros. Les acercaréis a la Palabra de Dios, a través de la proclamación de la Escritura en la acción litúrgica, explicaréis esta Palabra con el catecismo y otros recursos pedagógicos y les invitaréis a testimoniar el Evangelio con su vida y sus obras de caridad, ayudándoles a encontrar el sentido de salvación que tienen todos los acontecimientos de la vida.

De esta forma, con vuestro esfuerzo sostenido por la gracia, los pequeños, los jóvenes y los adultos, encomendados a vosotros, irán madurando en la fe. No olvidéis en ningún momento que se trata, sobre todo, de llevarlos al encuentro personal con Jesús, que es el protagonista principal de nuestra actuación. Por eso, cuando expliquéis su Evangelio, no olvidéis escucharlo y madurarlo primero en vuestro corazón, dóciles al Espíritu del Señor.


PROFESIÓN DE FE

Celebrante: Antes de recibir la misión, es necesario que profeséis públicamente vuestra fe, que es la fe de la Iglesia:

* ¿Creéis en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra?

Catequistas: Sí, creo.

*¿Creéis en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de Santa María Virgen, murió, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está sentado a la derecha del Padre?

Catequistas: Sí, creo.

* ¿Creéis en el Espíritu Santo, en la santa Iglesia católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna?

Catequistas: Sí, creo.

Celebrante: Esta es nuestra fe. Esta es la fe de la Iglesia, que nos gloriamos de profesar en Cristo Jesús; Señor nuestro. Amén.

COMPROMISOS

Celebrante: Ahora expresad ante la Iglesia, aquí reunida, vuestra disponibilidad a la tarea que se os encomienda y la aceptación del compromiso que asumís:

* ¿Estáis dispuestos a realizar vuestra tarea viviendo la fe con sinceridad de corazón y proclamándola de palabra y de obra, según el Evangelio y la Tradición de la Iglesia?

Catequistas: Sí, estoy dispuesto/a

* ¿Estáis dispuestos a ocuparos de vuestra mejor formación y preparación y acudiréis con asiduidad a las reuniones organizadas para ello en la Parroquia?

Catequistas: Sí, estoy dispuesto/a

* ¿Prometéis, con la ayuda del Espíritu Santo, perseverar en la tarea, a pasar de las dificultades, realizarla con diligencia según vuestra capacidad y buscar en todo el bien de la Iglesia y de aquellos que se os encomiendan?

Catequistas: Sí, lo prometo.

Celebrante: Demos gracias a Dios.

Un catequista se coloca en el centro del pasillo llevando en sus manos alzadas el evangeliario o una biblia. Entonces el celebrante dice:

Celebrante:

Hermanos, acoged ahora la Palabra de Dios. Vosotros que la habéis meditado, llevadla en vuestras manos, en vuestros labios y en vuestro corazón para que aquellos a quienes sois enviados puedan, al contemplar vuestra vida, leer en ella el mensaje del evangelio de Jesús.

R/. Amén.


Oración universal

Pidamos al Padre por estos hermanos nuestros y por todos los que ejercen el ministerio de la catequesis en la Iglesia, para que sean fieles mensajeros del Evangelio.


- Para que la Iglesia sea fiel portadora del mensaje de salvación que Jesucristo vino a traer al mundo y persevere con tesón en el anuncio evangélico. Roguemos al Señor.

- Para que en este año de particulares dificultades por la pandemia el Señor nos dé valentía y tesón en nuestra acción catequética y esmero para cuidar también con mimo la salud de los que nos rodean. Roguemos al Señor.

- Para que contemos con gobernantes prudentes y cabales que ayuden a encontrar soluciones ante la crisis sanitaria. Para que el Señor asista a los enfermos, a los que les cuidan, y acoja en su reino a los que nos han dejado. Roguemos al Señor.

- Para que los catequistas demos testimonio de la Palabra con la santidad de nuestras vidas, en la oración, la meditación y la participación frecuente en los sacramentos. Roguemos al Señor.

- Para que los padres y los padrinos de los niños que asisten a la catequesis sean para ellos un buen ejemplo de fe y vida cristiana. Roguemos al Señor.

Oh, Dios, que enviaste al mundo a tu Hijo como luz verdadera, escucha nuestras oraciones, y derrama tu Espíritu para que siembre la semilla de la verdad en el corazón de los hombres y suscite en ellos la fe, de modo que todos, renacidos a una nueva vida por medio de los sacramentos, aprendan a ser testigos del Señor resucitado. Él, que vive y reina, por los siglos de los siglos.


BENDICIÓN DE LOS CATEQUISTAS

Celebrante: Todos somos testigos de las disposiciones de estos catequistas que son enviados por la Iglesia a anunciar el evangelio. Oremos, pues, al Señor que derrame su luz sobre ellos.

ORACIÓN DE BENDICIÓN

Celebrante:

Te bendecimos y alabamos, oh Dios, porque,

según el designio inefable de tu misericordia,

enviaste a tu Hijo al mundo, para librar a los hombres,

con la efusión de su sangre, de la cautividad del pecado,

y llenarlos de los dones del Espíritu Santo.

Él, al empezar su misión salvadora, escogió a los apóstoles y discípulos, para que, viviendo íntimamente unidos a Él,

aprendieran los secretos del Reino de los Cielos,

y, haciéndolos dispensadores de su amor y su poder,

los envió para que anunciaran al mundo entero el Evangelio de la vida. Te pedimos ahora, Señor,

que dirijas tu mirada bondadosa sobre estos servidores tuyos que, fortalecidos por el signo de la cruz,

bendecimos + al empezar un nuevo curso.

Con el poder de tu brazo, guía, Señor, sus pasos, fortalécelos con la fuerza de tu gracia,

para que el cansancio o el desánimo no los venza.

Que presten oído al Evangelio

y se consagren totalmente a él para que sus vidas sean un eco de las palabras de Cristo.

Dígnate, Padre, infundir en sus corazones el Espíritu Santo

para que, hechos todo para todos, atraigan a muchos hacia ti,

y que te alaben sin cesar en la santa Iglesia.

Por Jesucristo, nuestro Señor.

R/. Amén.

El celebrante asperje a los catequistas con agua bendita.

La Eucaristía continúa con la presentación de las ofrendas

Plegaria eucarística V/a

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RITOS FINALES

Bendición

El Señor esté con vosotros. Y con tu espíritu.

Dios, que en Cristo ha manifestado su verdad y su amor, os haga testigos del Evangelio y de su amor en el mundo. R/. Amén.

Jesús, el Señor, que prometió a su Iglesia que estaría con ella hasta el fin del mundo, confirme vuestras obras y vuestras palabras. R/. Amén.

El Espíritu del Señor esté sobre vosotros,

para que podáis ayudar a los ministros de su Palabra. R/. Amén.

Y a todos vosotros, que estáis aquí presentes, os bendiga Dios todopoderoso,

Padre, Hijo + y Espíritu Santo. R/. Amén.


ENVÍO Y DESPEDIDA


Obedientes al mandato de Cristo y confiados en la gracia del Espíritu, id y anunciad el Evangelio a vuestros hermanos en nombre de la Iglesia.

¡Podéis ir en paz!

[1] Cf. Concilio Vaticano II. Sacrosanctum Concilium 42

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Secretariado Diocesano de Catequesis de la Diócesis de Getafe

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